
Agradable novela con una trama en la que se mezcla el romanticismo, la intriga y se plantea el problema de los productos derivados del opio. La legislación americana no se preocupaba de regular el comercio farmacéutico de esta sustancia, facilitando adicciones a esta droga desde edades muy tempranas en algunos ambientes de la sociedad, sobre todo a través de inofensivos jarabes para tranquilizar a los niños que se comerciaban a mediados del siglo XIX.
La historia se centra en Lydua Pallas, que tras una infancia repleta de incertidumbres, se ha forjado una vida perfecta y ordenada. Sus días transcurren a orillas del ajetreado puerto de Boston, donde su habilidad para los idiomas le ha proporcionado un puesto envidiable como traductora de la Marina americana. Su talento consigue atraer la atención de Alexander Banebridge, un hombre misterioso que necesita un traductor. Movido por su campaña personal para acabar con el tráfico de opio, Banebridge es una persona fría, metódica e implacable en sus propósitos. No puede permitirse enamorarse de Lydia y tendrá que luchar contra el amor que empieza surgir entre los dos. Cuando sus enemigos consigan tomarle la delantera, Bane se verá obligado a recurrir a la ayuda de Lydia. Ella está dispuesta a demostrar su valía, pero no tardará en descubrir una cosa: llevar a cabo la misión de Bane supone poner a prueba su inteligencia y su valor hasta límites insospechados.